Unicornios, sátiros y cocatrices… ¿en la Biblia?
Los cristianos que leen algunas versiones de la Biblia pueden sentirse desconcertados al descubrir referencias a unicornios, sátiros y cocatrices. Los críticos afirman que esas referencias son evidencia de que la Biblia es un producto de una cosmovisión mitológica1. ¿Cuál es la verdad de la cuestión?
Sátiros
El arte griego antiguo representaba a estos espíritus de la naturaleza en diversas formas, pero la mayoría de las personas los imagina como criaturas mitad hombre, mitad cabra. Eran conocidos por su amor por las mujeres, el vino y la música. Las primeras versiones en inglés, como la KJV y la Biblia de Ginebra, incluyen el término, pero las versiones posteriores lo eliminan sabiamente porque la palabra hebrea sa`ir significa “cabra macho”2. La KJV contiene dos traducciones engañosas para este término: “sátiro” (Isa. 13:213; 34:14) y “demonio”4 (Lev. 17:7; 2 Cró. 11:15). En estos últimos dos casos, estas menciones pueden referirse a ídolos con forma de cabra5.
El término sa`ir aparece más de 50 veces en la Biblia hebrea, refiriéndose generalmente a una cabra macho. Todos menos un puñado de casos aparecen en el Pentateuco, tres cuartas partes de los cuales describen al animal como una ofrenda por el pecado (por ejemplo, Levítico 16; Números 7; 29)6. Después de cuatro siglos de avances en la erudición bíblica, podemos ver que la palabra describe una cabra, no una criatura de la mitología griega.
Unicornios
Las leyendas sobre estos animales aparecen en los escritos de autores antiguos como Estrabón (Geografía 15.1), Plinio el Viejo (Historia Natural 8.31) y Eliano (Sobre los animales 3.41; 4.52). Sus descripciones varían en detalles específicos, pero las fuentes suelen describir a este animal como una criatura que se asemeja a un caballo con un solo cuerno que sobresale de su frente. Traducciones al inglés desde tan temprano como en los años 1300 incluyen erróneamente a esta criatura en el texto bíblico. Sin embargo, algunas personas intentan defender su inclusión en la versión de King James diciendo que se refiere al rinoceronte (rhinoceros unicornis) o a animales reales con deformidades raras7. Basado en los usos del término en varios idiomas semíticos, así como en la Biblia hebrea, esta conexión simplemente no es posible.
La palabra hebrea traducida como “unicornios” es re’em, que está relacionada con la palabra asiria rīmu y la palabra ugarítica r’m,8 todas las cuales significan “buey salvaje”. Aparece en varios lugares de la Biblia, el primero de los cuales describe la fuerza de Israel (Núm. 23:22; 24:8). Otros textos dejan claro que el re’em es un búfalo cuando utiliza el término en declaraciones paralelas que se refieren a terneros (Sal. 29:6) y toros (Isa. 34:7), lo que también hace poco probable que se refiera a un rinoceronte, una especie que existía en India y África, pero que no parece haber sido nativa del antiguo Cercano Oriente en tiempos bíblicos.
Sin embargo, surgen varios problemas con otras referencias, ya que el texto hebreo de Deuteronomio 33:17 deja claro que el re’em (singular) tiene más de un cuerno. Los traductores de la KJV interpretaron incorrectamente el término singular “buey” como el plural “unicornios”, quizás en un intento de armonizar los elementos del pasaje. El libro de Job describe al re’em como un animal de tiro utilizado para arar o desmalezar (hebreo sadad; Job 39:10; cf. Ose. 10:11), lo cual es adecuado para bueyes, pero no para criaturas caprichosas y mágicas9.
Cocatrices
Según varias fuentes, la mítica Cocatriz nace de un huevo de gallina incubado por un sapo o una serpiente. Esta criatura se representa con características tanto aviares como reptilianas, con la capacidad de matar a otros animales con una sola mirada (lo que Shakespeare llamó “el ojo de la Cocatriz que lanza muerte”10). El término hebreo traducido como “cockatrice” tanto por la KJV como por la Biblia de Ginebra es tsip`oni, que significa “serpiente venenosa”. El término aparece en paralelo con otras palabras hebreas que se refieren a serpientes (Prov. 23:32; Isa. 11:8; 59:5; Jer. 8:17), dejando claro que el término no se refiere a una criatura mitológica.
La historia de la Cocatriz crea un problema adicional para aquellos que critican las traducciones de la Biblia en inglés más antiguas: parece que los orígenes de la criatura solo se remontan al período medieval. La palabra apareció por primera vez en el idioma inglés en la Baja Edad Media, cuando John Wyclif la incluyó en su traducción (1382), que influyó en gran medida en la versión de King James. Parece que la criatura emergió por primera vez en la mitología europea tan pronto como en el siglo XII11, lo que la convierte en una traducción extremadamente anacrónica del término hebreo original.
Conclusión
Aunque las traducciones en inglés del pasado han incluido los nombres de criaturas míticas, esto parece haber sido debido a la tradición humana más que a la erudición real. Los sátiros y unicornios pueden aparecer en la literatura grecorromana y en la literatura inglesa temprana, pero sus orígenes no parecen extenderse al antiguo Cercano Oriente. Lo mismo se puede decir de la Cocatriz, que no parece preceder al período medieval. No podemos culpar a los autores bíblicos si su trabajo no fue traducido con precisión por eruditos muchos siglos después.
Mientras los críticos condenan frecuentemente a los autores bíblicos por mencionar criaturas míticas, no parecen reconocer que estas referencias son a menudo interpretaciones erróneas por parte de traductores falibles que no podían beneficiarse de los avances en la erudición hebrea que los expertos modernos tienen a su disposición hoy en día. Ahora que los eruditos tienen una mejor comprensión de las lenguas antiguas y la literatura relevante, podemos ver que cualquiera que busque bestias fantásticas en la Biblia tendrá que ir a otro lugar para encontrarlas.
Tomado de: https://apologeticspress.org/unicorns-satyrs-and-cockatrices-in-the-bible/
Referencias
1 El profeta Isaías a veces utiliza un lenguaje mítico de manera no literal; esto se hace evidente cuando dice que Egipto es como Leviatán (o Lotan, la “serpiente retorcida”), un monstruo de la literatura ugarítica (Isaías 27:1; aunque lleva el mismo nombre, esto es diferente del animal mencionado en Job 41). Un equivalente moderno podría ser llamar “harpía” a una mujer que se queja, “ogro” a un hombre brutal o abusivo, o “titán” al CEO de una gran corporación en el mundo empresarial. A menudo utilizamos referencias mitológicas en el lenguaje coloquial, como decir que una persona con una debilidad notable tiene un talón de Aquiles, que un empresario exitoso de manera perenne tiene el toque de Midas, o que alguien puede esperar problemas porque ha abierto la caja de Pandora. De manera similar, los escritores bíblicos ocasionalmente usaron tales figuras retóricas sin validar las ideas paganas detrás de ellas.
2 R. Laird Harris (1999), “śāʿîr” in Theological Wordbook of the Old Testament, R. Laird Harris, ed. Gleason L. Archer, Jr., & Bruce K. Waltke (Chicago, IL: Moody Press), p. 881.
3 Nota del traductor — KJV: “…and satyrs shall dance there”.
4 Nota del traductor — KJV: “…devil”.
5 Mark F. Rooker (2000), Leviticus (Nashville, TN: Broadman & Holman), p. 234.
6 Vea referencias en John R. Kohlenberger III y James A. Swanson (1998), The Hebrew English Concordance to the Old Testament with the New International Version (Grand Rapids, MI: Zondervan), p. 1514.
7 Jason Bittel, “Real-Life ‘Unicorn’ Found; Deer Has Extremely Rare Deformity,” https://www.nationalgeographic.com/news/2014/11/141112-unicorn-deer-slovenia-antlers-science-animals/.
8 J. Tropper y H. P. Müller (2004), “re’em,” in Theological Dictionary of the Old Testament, ed. G. Johannes Botterweck y Helmer Ringgren (Grand Rapids, MI: Eerdmans), 13:244.
9 Vea una discusión complete en Douglas Mangum (2011), “Chasing Unicorns in the Bible”, Bible Study Magazine, págs. 32-33, Ene-Feb.
10 Romeo and Juliet, 3.2.47.
11 Vea una discusión en Laurence A. Breiner (1979), “The Career of the Cockatrice”, Isis, 70[1]:30-47, marzo.
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