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¿Quién es el Dios de la tierra?

Pregunta:

“¿Quién es el Dios de la tierra?”

Respuesta:

El apóstol Juan registra tres veces cómo Jesús se refirió a Satanás como “el príncipe de este mundo” (Juan 12:31; 14:30; 16:11). Años más tarde, al escribir a los cristianos de Corinto, el apóstol Pablo se refirió a Satanás como “el dios (theos) de este siglo” (2 Cor. 4:4). Incluso Satanás parecía entender algo acerca de su reinado en la Tierra cuando mostró a Jesús todos los reinos del mundo y dijo: “A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos” (Luc. 4:5-7; cf. Mat. 4:8-9). Sin embargo, ¿cómo puede ser Satanás el dios y príncipe de este mundo si otros numerosos pasajes claramente distinguen a Jehová como el “Señor de toda la tierra” (Miq. 4:13; Zac. 4:14)? ¿Cómo puede el diablo ser el príncipe del mundo si Jesús afirmó: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mat. 28:18)? ¿Acaso el Dios del cielo no es el “Señor del cielo y de la tierra” (Hch. 17:24)? ¿Son estos dos pensamientos distintos completamente contradictorios (como alegan los escépticos; cf. Wells, 2015)?

Un principio fundamental de interpretación que se debe considerar en cualquier intento de entender correctamente una comunicación escrita o hablada (que a primera vista puede parecer contradictoria) es si las palabras o frases comparadas se utilizan en el mismo sentido. Un fanático puede decir acerca de su jugador de baloncesto favorito: “Está fumando”1, y se refiere a que el jugador está lanzando muy bien al aro. Más tarde, sin embargo, el fanático puede ver al mismo jugador fuera del estadio con algo en la boca y exclamar atónito: “¡Está fumando!” Las dos afirmaciones son exactamente iguales, ambas son verdaderas, sin embargo, transmiten pensamientos muy diferentes.

La Biblia es muy clara en que el Creador infinito y eterno del Universo, quien “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Heb. 1:3), es el único y verdadero Dios, el “Altísimo sobre toda la tierra” (Sal. 83:18). Jehová es el Creador de todas las cosas, incluyendo a Satanás (Col. 1:16; ver Lyons, 2005). En el sentido más completo y último imaginable, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob es el Gobernante del cielo y de la tierra. Sin embargo, hay un sentido en el cual Satanás es “príncipe” y “dios” del mundo, no en el sentido más elevado, pero sí en un sentido.

¿En qué sentido podría considerarse alguna vez el diablo un “príncipe” o “dios”? La respuesta a esta pregunta es bastante simple cuando se considera el hecho de que la mayoría de la creación humana de Dios a lo largo de los milenios ha elegido servir a Satanás en lugar de someterse en obediencia al verdadero Dios del Universo. Durante los días de Noé, “vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Gén. 6:5). Durante los días de Moisés y Josué, la tierra de Egipto estaba llena de idolatría (Éxo. 12:12), la tierra de Canaán estaba plagada de inmoralidad abominable (Levítico 18), mientras que el pueblo de Israel luchaba durante siglos con el deseo carnal de servir a “otros dioses”. Cuando Jesús vino a la Tierra, reconoció el hecho de que mientras que “estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mat. 7:14), “ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella” (7:13).

Trágicamente, la mayoría de las personas en edad responsable eligen voluntariamente rechazar al verdadero Dios, su Creador y potencial Salvador, y en su lugar hacen de Satanás su “dios” y “príncipe”. La mayoría de los incrédulos no adoran literalmente a Satanás como “dios”, pero como señaló Lenski, “‘El dios de este mundo’ es apto en esta conexión… porque él [Satanás] es la personificación de toda maldad y falta de reverencia a Dios en este mundo, el autor y propagador de la hostilidad hacia Dios. Él originó la perdición en la cual los hombres perecen” (1963, p. 960, se agrega un ítem entre corchetes). Un hombre que elige amar al mundo y “los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Jn. 2:16). Cuando una persona rechaza al verdadero Dios como Gobernante de su vida, por defecto jura lealtad a Satanás, convirtiéndolo en su “dios” y “príncipe”. No existe contradicción en las afirmaciones de la Biblia sobre quién gobierna la Tierra.

REFERENCIAS

Lenski, R.C.H. (1963), The Interpretation of St. Paul’s First and Second Epistles to the Corinthians (Minneapolis, MN: Augsburg).

Lyons, Eric (2005), “Has Satan Always Existed?” Apologetics Press,https://apologeticspress.org/APContent.aspx?category=11&article=817&topic=87.

Wells, Steve (2015), The Skeptic’s Annotated Bible, http://www.skepticsannotatedbible.com/2cor/4.html; http://www.skepticsannotatedbible.com/contra/lord.html.

Tomado de: Who is the God of the Earth? https://apologeticspress.org/who-is-the-god-of-the-earth-5235/


1 Nota del traductor: “To smoke someone” significa “derrotar completamente a alguien en una competencia”.


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