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¿Quién era el padre de José en la genealogía de Jesús?

En su libro, The Encyclopedia of Biblical Errancy, el escéptico Dennis McKinsey, afirma con confianza que las genealogías “contradictorias” encontradas en Mateo 1 y Lucas 3 abren “una caja de Pandora que los apologistas preferirían mantener cerrada para siempre”1. Una “contradicción”2 que menciona gira en torno al padre de José. Mientras que Mateo 1:16 afirma que “Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo“, Lucas 3:23 dice: “Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí“. ¿Cómo es posible que José sea hijo de Jacob y de Elí? ¿Es esta una contradicción que los apologistas cristianos preferirían mantener oculta como sugiere McKinsey? De ninguna manera.

Es cierto que, a primera vista, las dos afirmaciones pueden parecer contradictorias. Sin embargo, en realidad hay una explicación muy simple para las diferencias entre los dos versículos: Mateo presenta la genealogía de Jesús a través de José, mientras que Lucas presenta la genealogía de Jesús a través de su madre, María. Por lo tanto, Jacob es el padre de José (en Mateo 1:16), mientras que Elí es el padre de María (en Lucas 3:23).

Pero, ¿cómo puede ser esto? Lucas no dice que María sea descendiente de Elí; más bien, “José” es “hijo de Elí”. ¿Qué explicación lógica y bíblicamente sólida nos lleva a la conclusión racional de que Lucas 3 es la genealogía de Jesús a través de su madre, María? Consideremos los siguientes siete puntos.

Primero, las dos genealogías son totalmente diferentes desde el tiempo de David hasta Jesús. No es simplemente que se enumeren dos “abuelos” diferentes de Jesús: todos los nombres dados durante los mil años anteriores a Cristo son diferentes (excepto en el caso de Zorobabel y Salatiel, donde probablemente hubo matrimonios mixtos entre las dos familias, o tal vez fueron personas diferentes que llevaban los mismos nombres). José descendía del hijo de David, Salomón (Mat. 1:6-7), mientras que María descendía del hijo de David, Natán (Luc. 3:31).

Segundo, Mateo y Lucas escribieron para audiencias diferentes: Mateo para los judíos y Lucas para los griegos. Desde el principio del relato del Evangelio de Mateo, él se enfocó en la conexión de Jesús con Abraham y David, de quienes el Antiguo Testamento profetizó repetidamente que vendría el Mesías. Lucas, por otro lado, escribiendo para una audiencia más amplia, llevó la genealogía de Jesús hasta Adán (el padre de toda la humanidad) y hasta Dios (el Creador de toda la humanidad).

Tercero, aunque Lucas escribió para una audiencia más amplia, sigue la tradición judía de mencionar solo a los hombres en una línea de descendencia. David Roper señaló: “Las mujeres podrían mencionarse incidentalmente (Mat. 1:3, 5), pero las líneas de descendencia eran a través de los hombres… En general, los judíos no incluían a las mujeres en las genealogías”3. Además, según Adam Clarke, “siempre que una familia terminaba con una hija, en lugar de nombrarla en la genealogía, insertaban a su esposo, como el hijo del que en realidad era su suegro”4. Así que, Lucas presenta una genealogía carnal de Jesús, nacido de una virgen (Luc. 1:26-38; 2:1-7) a través de su madre, María, aunque designada por el nombre de su esposo.

Cuarto, los términos “hijo” e “hija” se usan en las Escrituras de diversas formas. “Hijo” puede significar (entre otras cosas) hijo por nacimiento real, nieto (Gén. 29:5; cf. 24:24,29), descendiente (Mat. 1:1), hijastro (Mat. 13:55; Luc. 4:22), así como también yerno (1 Sam. 18:27; cf. 24:16)5. De manera similar, además del uso ordinario de la palabra, los escritores bíblicos utilizaron el término “hija” para designar a una nuera (Rut 2:2), descendiente femenina (Luc. 1:5; 13:16), las mujeres de un lugar específico consideradas en conjunto (Luc. 23:28), mujeres en general (Pro. 31:29)6, etc. En resumen, en diferentes sentidos, José, María y Jesús eran todos “de Elí”.

En quinto lugar, Mateo relata la venida y llegada de Jesús desde la perspectiva de José, mientras que Lucas escribe desde el punto de vista de María. Preste seria atención a las narrativas de Mateo y Lucas que siguen, y considere qué tan diferentes son sus marcos de referencia en general.

La de Mateo (1:18-2:1a):

El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS. Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos.

La de Lucas 1:26-49,56; 2:7,17b-19

Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios. Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombreY se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casaY dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesónY al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

Dada la marcada diferencia en las perspectivas de los escritores de los Evangelios en cuanto a los relatos de la venida y llegada de Jesús, con un enfoque claro de Mateo en José y dando gran atención de Lucas a María, era perfectamente natural que Mateo presentara la genealogía de Jesús a través de José y Lucas a través de María.

En sexto lugar, el artículo griego “tou” (“el”) está ausente antes del nombre de José en la genealogía de Cristo según Lucas. Sin embargo, como resalta correctamente Frederic Godet, la palabra ocurre antes de cada uno de los otros nombres en la genealogía (por ejemplo, “el Elí”, “el Matán”… “el Adán”, “el Dios”)7. Godet también señala: “En la genealogía de Mateo, el artículo ‘ton8 se coloca de la misma manera antes de cada nombre propio, lo que claramente demuestra que era la forma comúnmente utilizada en este tipo de documento”9. Por lo tanto, “esta ausencia del artículo [en la genealogía de Lucas] sitúa el nombre de José fuera de la serie genealógica propiamente dicha y le asigna una posición peculiar”10. Quizás esa peculiaridad sea una importante señal de que esta genealogía es a través del abuelo materno de Jesús (Elí) y no de José.

Finalmente, “Si Lucas estuviera presentando la genealogía de José”, argumenta lógicamente Lenski, “según su propia declaración, sería la genealogía únicamente del supuesto padre de Jesús, y ¿qué valor tendría una genealogía así? Ningún hombre podría encontrar una referencia a la relación legal entre José y Jesús en ‘hos enomizeto11 (‘como se suponía’)12. Además, Roper sugiere: “La frase ‘siendo, según se suponía, el hijo de José’ probablemente debería considerarse como una frase entre paréntesis, y las palabras ‘hijo de Eli’ [o Elí—EL] se refieren a Jesús, no a José”13. Por lo tanto, como concluyó A.T. Robertson, “Jesús sería el nieto de Elí, un significado legítimo de ‘hijo'”14. De hecho, no solo se debería colocar

El paréntesis en nuestras versiones… debería extenderse para incluir el nombre de José: “(como se suponía de José)”. Acortarlo como se hace en nuestras versiones hace que toda la lista hasta “de Dios” (v. 38) dependa de “como se suponía”, ya que no hay forma de restringir esta cláusula excepto incluyendo “de José” en ella como parte del paréntesis15.

Los manuscritos griegos del Nuevo Testamento no contienen paréntesis en Lucas 3:23, al igual que no contienen paréntesis ni ningún otro tipo de puntuación en general (que los traductores de la Biblia al español han agregado en un intento de lograr mayor claridad). Aunque “como se suponía” es sin duda una expresión entre paréntesis, tendría más sentido si incluyera a José [“(como se suponía de José)”]. Si esta expresión más completa se hubiera considerado como un paréntesis desde hace mucho tiempo, menos personas habrían tenido dificultades para ver la ascendencia de María en la genealogía de Cristo según Lucas.

En conclusión, es perfectamente lógico argumentar que Lucas no trazó la línea de descendencia legal de Jesús desde José hasta David y Abraham (como lo hizo Mateo). En cambio, trazó la línea de sangre física de su madre virgen (y no de su padrastro) hasta David, Abraham y Adán. Esta explicación lógicamente posible exime a Lucas y a Mateo de cualquier error en la redacción de las genealogías de Jesús.

Tomado de: Who Was Joseph’s Father in Jesus’ Genealogy? https://apologeticspress.org/who-was-josephs-father/

Referencias

1 Dennis McKinsey (1995), The Encyclopedia of Biblical Errancy (Amherst, NY: Prometheus), p. 46.

2 Ibid., p. 80.

3 David Roper (2003), Truth for Today Commentary: The Life of Christ (Searcy, AR: Resource Publications), 1:43.

4 Adam Clarke (1996), Adam Clarke’s Commentary (Electronic Database: Biblesoft).

5 De hecho, como explicó Dave Miller, “Los judíos no tenían una palabra para expresar este concepto [de yerno—EL] y simplemente usaban ‘hijo'”. [Dave Miller (2003), “The Genealogies of Matthew and Luke,” https://apologeticspress.org/APContent.aspx?article=932].

6Vea “Daughter” (1996), International Standard Bible Encyclopaedia (Electronic Database: Biblesoft).

7 Frederic Godet (1881), A Commentary on The Gospel of St. Luke (New York: I.K. Funk), 1:128, www.google.com/books/edition/A_Commentary_on_the_Gospel_of_St_Luke/htQ2AAAAMAAJ?hl=en&gbpv=1.

8 “El artículo definido ‘el’ tiene varias terminaciones (por ejemplo, u y n—EL), las cuales muestran la función de la palabra que describe en la oración” (consultar “Grammar: The Definite Article,” in Shirley’s Greek Courses, http://www.drshirley.org/greek/grammar/g_def-art.pdf).

9 Godet, 1:128.

10 Ibid., énfasis añadido.

11 R.C.H. Lenski (1961), The Interpretation of the St. Luke’s Gospel (Minneapolis, MN: Augsburg), p. 219, énfasis en el original.

12 Joel Green señaló en su comentario sobre Lucas que “otras apariciones del verbo [nomizo—EL] ‘pensar’ o ‘asumir’ [traducido como ‘como se suponía’ en Lucas 3:23—EL] en Lucas-Hechos demuestran que Lucas tiene en mente una suposición errónea, que lleva a las personas a actuar como si fuera verdadera” [Joel Green (1997), The New International Commentary on the New Testament: The Gospel of Luke (Grand Rapids: Eerdmans), p. 189, énfasis añadido]. Aunque obviamente se suponía, Jesús no era el hijo biológico de José.

13 Roper, 1:43, énfasis en el original.

14 A.T. Robertson (1950), A Harmony of the Gospels for Students of the Life of Christ (New York: Harper & Row), p. 261, énfasis añadido.

15 Lenski, p. 220, énfasis añadido.


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