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¿La Hermosa Norteamérica?

¿Alguna vez ha caminado por las playas arenosas y blancas de Florida o las montañas de Tennessee? ¿Se ha parado al lado de una secuoya gigante de California o sentado en la cima de las Montañas Rocosas que miran hacia la Gran Planicie? “Desde un lado del mar al otro”, los Estados Unidos de Norteamérica es un país hermoso. Como Katharine Bates escribió en la última parte del siglo XIX, “Dios derramó su gracia” en este país de “cielos espaciosos…granos dorados…montañas majestuosas” y “llanuras frutales”. Pocos países pueden declarar tener tantos paisajes diversos y espléndidos como Norteamérica. Hablando físicamente, ¡Norteamérica “es hermosa”! (Es inconcebible que alguien viva en este país bendecido y declare que “no existe Dios”).

No obstante, hablando espiritualmente, Norteamérica ha perdido su fundación moral. En realidad, es una nación impía y obscena. En vez de imprimir y distribuir Biblias (como lo hicieron nuestros Padres Fundadores) para informar a nuestros hijos que han sido creados a la imagen de Dios (Génesis 1:26-27), imprimimos millones de libros de texto patrocinados por el gobierno que dicen a los jóvenes que ellos vinieron del limo. En vez de aborrecer y detestar el pecado de la homosexualidad (como lo hizo nuestro primer Comandante en Jefe [“George…”, 1778] y como Dios lo hace [Génesis 19; Romanos 1:24-32]), nuestro actual presidente acepta la perversión de la homosexualidad. En vez de odiar el derramamiento de sangre inocente (Proverbios 6:17), muchos millones de norteamericanos eligen representantes que sostienen el homicidio de niños inocentes no-nacidos.

Oh, pero no piense que la evolución, la homosexualidad y el aborto son las únicas enfermedades espirituales que infectan nuestro país. En vez de reconocer la fornicación, el adulterio y la impureza como pecados (Gálatas 5:19-21; 1 Corintios 6:9-10), la mayoría de norteamericanos (incluyendo a muchos supuestos cristianos) acepta estas acciones como normal, divertidas e inocentes. El entretenimiento impío es más prolífico y fácilmente accesible que nunca en la historia de nuestro país. La canción número uno descargada en iTunes hace algunas semanas atrás fue el último éxito de Britney Spears, titulado simplemente “3”. ¿Qué es “3”? Es una canción acerca de “acostarse con 3P” (i.e., tres personas que tienen relaciones sexuales al mismo tiempo). Esta canción adorna el pecado desde el comienzo al final. Dos veces en la canción Spears se burla específicamente de lo que la Biblia dice que separa al hombre de Dios (Isaías 59:1-2), diciendo, “vivir en pecado es la nueva moda (yeah)”. ¿Cuántas personas en esta “nación cristiana” caminan cantando esta canción? ¿Cuántos “cristianos” actualmente tienen esta canción en su iPod? [NOTA: Recientemente hablé con un pequeño grupo de adolescentes cristianos, uno de los cuales admitió haber descargado esta canción en su celular].

¿Cómo es posible que una serie de televisión principalmente sobre las aventuras sexuales de mujeres solteras (Sexo y la Ciudad) llegue a ser nominada para 50 Premios Emmy (ganando siete veces) durante sus seis ciclos en televisión? ¿Por qué son tan populares las canciones, espectáculos televisivos y películas (e.g., La Virgen de 40 Años de Edad) que hacen burla de la pureza y elogian el pecado? ¿Por qué se ridiculiza continuamente al fruto del Espíritu (la fe, la mansedumbre, la templanza, etc.), mientras que constantemente se alardea de las obras de la carne (la fornicación, la inmundicia, la lascivia, etc.) como estilos de vida aceptables de la “gente buena”? Porque la mayoría de norteamericanos “cristianos” han olvidado a Dios y han llegado a acostumbrarse a llamar “a lo malo…bueno, y a lo bueno malo” (Isaías 5:20). Se ridiculiza comúnmente a la justicia, mientras que se elogia incesantemente al pecado.

Ciertamente Norteamérica fue fundada por hombres que profesaban fe en Dios, leían las Escrituras regularmente e implementaban proclamaciones y políticas que reflejaban las enseñanzas bíblicas (vea Miller, 2008). Los musulmanes, hindúes o budistas no fundaron a Norteamérica. Nuestros Padres Fundadores reclamaron ser cristianos, y creyeron que el Dios de la Biblia era fundamental en el establecimiento de la nación. En un tiempo en la historia de nuestra nación, se consideraba al ateísmo, la homosexualidad, la inmundicia, etc., como características repulsivas, y no se los aplaudía públicamente. Sin embargo, hoy Norteamérica está muy lejos de ser una “nación cristiana”. Vivimos en un país físicamente hermoso y concedido por Dios que, tristemente, está lleno de incrédulos impíos ingratos y “cristianos” hipócritas.

Qué Dios ayude a Sus hijos fieles a (1) “guardarse sin mancha del mundo” (Santiago 1:27), mientras  (2) reflejan la luz de Jesucristo a un país manchado de pecado y que necesita un despertar espiritual.

“La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones” (Proverbios 14:34).

“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20).

 

REFERENCIAS

Miller, Dave (2008), El Silenciamiento de Dios [The Silencing of God] (Montgomery, AL: Apologetics Press).

“George Washington, 14 de Marzo, 1778, Órdenes Generales” [“George Washington, March 14, 1778, General Orders”] (1778), Los Documentos de George Washington en la Biblioteca del Congreso [The George Washington Papers at the Library of Congress], 1741-1799, de ed. John C. Fitzpatrick, Los Escritos de George Washington de los Manuscritos Originales, 1745-1799 [The Writings of George Washington from the Original Manuscript Sources, 1745-1799], [En-línea], URL: http://memory.loc.gov/cgi-bin/query/r?ammem/mgw:@field(DOCID+@lit (gw110081)).


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