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¿Dónde fue llamado Jesús un Nazareno?

Además de las críticas infundadas en torno a la existencia de Nazaret a principios del primer siglo, los escépticos también suelen negar el cumplimiento de la profecía de que Jesús sería llamado Nazareno. Al final del capítulo dos de Mateo, el recaudador de impuestos inspirado registró que la familia de Jesús “vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno” (2:23, énfasis añadido). Sin embargo, la realidad es que las palabras “habría de ser llamado Nazareno” no se encuentran en el Antiguo Testamento, ni Jesús es llamado “Nazareno” en el Nuevo Testamento aparte de Mateo 2:23. Por estas razones, los críticos de la Biblia muchas veces incluyen Mateo 2:23 en listas de supuestas “contradicciones” o “inconsistencias” bíblicas que aparentemente demuestran la falta de inspiración de la Biblia (cf. McKinsey, 1995, pp. 167,293; Morgan, 2010).

Entonces, ¿qué deben hacer los cristianos con Mateo 2:23? ¿La consideramos una contradicción, o hay una respuesta razonable? ¿Cómo podría Mateo escribir verazmente que la familia de Jesús se mudó a Nazaret “para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno“?

Primero, los estudiantes de la Biblia deben tener en cuenta que los signos de cita eran ajenos a los escritores de la Biblia, al igual que a todos los autores de la antigüedad. Como señaló Wayne Jackson: “Los antiguos escritores no usaban los mismos dispositivos literarios empleados hoy en día. Comillas, dos puntos, puntos suspensivos, corchetes, etc., les eran desconocidos. En vista de esto, es posible que no siempre sepamos exactamente cómo estaban utilizando el lenguaje de las Escrituras anteriores” (1988). ¿Podría ser que Mateo no pretendiera que sus lectores comprendieran esta afirmación como una cita directa del Antiguo Testamento, sino más bien como una verdad más generalizada?

¿Qué verdad subyacente podría haber intentado transmitir Mateo con la declaración, “habría de ser llamado nazareno“? Antes de responder a esta pregunta, considere cómo en ocasiones los nombres de ciudades han sido utilizados para representar una idea particular. Desde un punto de vista negativo, a un homosexual se le puede llamar sodomita (cf. 1 Cor. 6:9, NVI; 1 Tim. 1:10, RVR60). En el siglo I, los habitantes de Corinto eran tan moralmente perversos que el verbo corintiar (“corintiarse” o “actuar como corintio”) significaba cometer inmoralidad sexual (Foster, 1974, pp. 6-7). Respecto a Nazaret, la ciudad tenía la reputación de ser bastante insignificante. Estaba en una región parcialmente habitada por gentiles (Galilea) que los fariseos despreciaban, como lo demuestra su afirmación errónea de que “de Galilea nunca se ha levantado profeta” (Juan 7:52). [NOTA: Jonás era de Gat-Hefer, en la parte sur de Galilea (2 Re. 14:25)]. Además, recuerde que cuando Felipe informó a Natanael que había encontrado al Mesías, “Jesús de Nazaret” (Juan 1:45), Natanael respondió: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” (v. 46). “Ser de Nazaret, por lo tanto, o ser un nazareno, equivalía a ser despreciado, o ser considerado de baja cuna” (Barnes, 1997). La realidad es que los profetas del Antiguo Testamento predijeron que el Mesías sería “despreciadocomo raíz en tierra seca” sin “parecerni hermosura” (Isa. 53:2-3; cf. Sal. 22:6-7). Al igual que las ciudades como Sodoma y Corinto han sido utilizadas para describir una actividad en particular (aunque maligna), es probable que Mateo asignara el término Nazareno a Jesús para expresar adecuadamente las profecías de los profetas sobre sus humildes y despreciados orígenes (cf. Hch. 24:5).

Sin embargo, algunos podrían preguntarse por qué Jesús nunca fue realmente “llamado” Nazareno en ninguna parte del Nuevo Testamento (fuera de Mateo 2:23). La respuesta es bastante sencilla (aunque quizás ajena para muchos en el siglo XXI): en las Escrituras, “ser llamado” generalmente significaba lo mismo que “será” (ver Lyons, 2010). Cuando Dios dijo que Eva sería “llamada mujer”, no quiso decir que “mujer” sería su nombre, sino que por naturaleza ella era una mujer (Gén. 2:23; 3:20). Cuando Mateo citó la profecía mesiánica de Isaías 7:14 y testificó que la gente “le llamará Emanuel” (Mat. 1:23), quiso decir que por naturaleza el hijo de María era Emanuel, que significa “Dios con nosotros” (mientras que el nombre literal que llevaba era “Jesús”—1:1:25; Luc. 1:30-35; cf. Isa. 9:6). De manera similar, cuando Mateo usó la palabra “Nazareno” un capítulo después, es probable que describiera la humildad de la vida de Jesús (es decir, Él “se despojó a sí mismo” — Fil. 2:7).

REFERENCIAS

Barnes, Albert (1997), Barnes’ Notes (Electronic Database: Biblesoft).

Foster, Henry (1974), The Preacher’s Complete Homiletic Commentary on the Epistles of St. Paul the Apostle to the Corinthians (Grand Rapids, MI: Baker).

Jackson, Wayne (1988), “Principles of Bible Prophecy,” Reason & Revelation, 8[7]:27-30, July, /articles/2001.

Lyons, Eric (2010), “Why Did Mary and Joseph Not Call Jesus Immanuel?” https://apologeticspress.org/article/3591.

McKinsey, Dennis (1995), The Encyclopedia of Biblical Errancy (Amherst, NY: Prometheus).

Morgan, Donald (2010), “Bible Inconsistencies: Bible Contradictions,” http://www.infidels.org/library/modern/donald_morgan/inconsistencies.html.

Tomado de: Where Was Jesus Called a Nazarene? https://apologeticspress.org/where-was-jesus-called-a-nazarene-3582/ a través de @apopress


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